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Monreal pide a EUA que demuestre al menos un ‘huachicol fiscal’ del CJNG.
Ricardo Monreal exige a Estados Unidos pruebas sobre la financiación de campañas en México por el CJNG, mientras el país se prepara para otro espectáculo electoral.
Pruebas en la mesa: Monreal reta a EE.UU.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, ha lanzado un contundente reto al gobierno de Estados Unidos: si tienen pruebas de que las campañas políticas en México han sido financiadas a través de huachicol fiscal, que las presenten ante la Fiscalía General de la República (FGR). Así, el político mexicano busca poner en evidencia un posible uso de la narrativa estadounidense en medio de un complejo escenario electoral.
La exigencia de pruebas
En una reciente entrevista, Monreal subrayó que si existen pruebas, estas deben ser consignadas a la FGR, que se encargará de determinar si hay algo que perseguir. “Si tuviese las pruebas, este tipo de órganos financieros debe presentarlas en la Fiscalía General de la República”, afirmó, dejando claro que no se trata solo de acusaciones vacías.
¿Veracidad de las acusaciones?
El presidente de la Junta de Coordinación Política en San Lázaro, reconoció que no tiene claridad sobre la existencia de las pruebas, sin embargo, enfatizó que una vez que se presenten, la fiscalía está obligada a actuar de oficio en la persecución de delitos relacionados. Por lo tanto, Monreal se posiciona en un papel de expectador crítico, esperando que la FGR aclare si lo declarado por EE.UU. tiene fundamento y si se traduce en delitos persiguiendo.
El contexto electoral y las acusaciones
Monreal también apuntó que no es inusual que Estados Unidos utilice a México como chivo expiatorio en momentos clave, especialmente antes de un periodo electoral. Esta observación parece deslizar un cuestionamiento sobre la intencionalidad detrás de tales acusaciones, sugiriendo que las campañas de deslegitimación puedan tener un trasfondo político.
Reacciones al señalamiento del Tesoro de EE.UU.
La situación se vuelve más compleja tras las sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro de EE.UU., que incluyeron a dos ciudadanos mexicanos y a nueve empresas bajo la acusación de estar conectadas con una red de robo de combustible vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para financiar campañas políticas. Desde este ángulo, la crítica social se agudiza, ya que surge la pregunta inquietante: ¿hasta dónde llega la colusión entre política y crimen organizado?
Al final, Monreal pide claridad y pruebas. En un escenario donde la desconfianza es palpable, las acusaciones lanzadas desde el norte no deben ser tratadas a la ligera, pero tampoco deben servir como cortina de humo para ocultar posibles irregularidades en el interior. En este juego de poderes, la pelota está en el campo estadounidense; el desafío está lanzado, y ahora toca ver si se atreverán a mostrar las cartas.

