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Mariela Gutiérrez y los 25 mdp que no encuentran su justificación en Tecámac
El escándalo de Mariela Gutiérrez, tras la suspensión de 25 millones de pesos al equipo de futbol Los Bombarderos, se enreda aún más con su polémica residencia de 36.5 millones.
Escándalo por fondos perdidos de Los Bombarderos de Tecámac
La exalcaldesa Mariela Gutiérrez Escalante se encuentra nuevamente en el ojo del huracán tras la decisión del Ayuntamiento de Tecámac de suspender el apoyo económico a Los Bombarderos de Tecámac, un equipo de fútbol de tercera división. La razón: la falta de justificación sobre el uso de 25 millones de pesos destinados a este proyecto deportivo entre 2025 y 2026.
El escándalo se complica, ya que el grupo responsable del proyecto está encabezado por Ramón Muñoz del Razo, consuegro de Gutiérrez y presidente de la asociación civil que maneja el club, así como su hijo, Jimmy Almazán Gutiérrez, quien se encarga de la tesorería. Un vínculo que, a simple vista, resulta un tanto incómodo.
25 millones de pesos sin explicar a dónde fueron
Según informes provenientes de la Contraloría Municipal, se han detectado múltiples omisiones y documentación incompleta respecto a la utilización de los recursos públicos. Todavía es un misterio qué ocurrió con una cifra considerable de dinero que, como dice el refrán, se esfumó de manera inquietante.
El informe detallado de la entonces contralora, Gloria Carrillo Díaz, enviado en enero de 2026 a Manuel Díaz Guerra, director del Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte, resalta diversas inconsistencias relacionadas con el convenio firmado con la asociación civil. De irregularidades legales, administrativas, financieras y operativas, parece que el abuso fue la norma y no la excepción.
Una serie de comprobantes fiscales con fallas, contratos sin firmas, estados de cuenta que no aclaran de dónde proviene el dinero y la alarmante ausencia de registros contables hacen que todo parezca una trama en la que la transparencia fue desechada por completo. Además, no se presentaron los informes trimestrales obligatorios ni prueba alguna de que las actividades financiadas con fondos públicos realmente se llevaron a cabo.
La falta de claridad llevó a que el convenio entre el Ayuntamiento de Tecámac y la asociación civil se diera por concluido el 31 de diciembre de 2025, sin opción de renovación. Mientras tanto, las preguntas sobre el destino de esos más de 25 millones de pesos no dejan de multiplicarse.
Un escándalo más para Mariela Gutiérrez
Con todo esto, Gutiérrez Escalante enfrenta un nuevo embate político que sacude las aguas de su ya tambaleante carrera. La situación no solo la involucra a ella, sino a personas de su entorno familiar y cercano. La presión por esclarecer el paradero de este dinero público crece como la espuma, y no se ve cómo la senadora podría deslindarse de este entuerto.
El lujoso secreto de la residencia de 36.5 mdp
Pero esto no es todo. La exalcaldesa también está en medio de la tormenta por la revelación de una lujosa residencia en Tecámac, valorada en aproximadamente 36.5 millones de pesos, que supuestamente no aparece en sus declaraciones patrimoniales ante el Senado. ¿Una omisión más o solo un detalle del pasado que no quiere que se analice a fondo?
Según reportes, la propiedad cuenta con jardines extensos, acabados contemporáneos y suficiente espacio para estacionar una flota de vehículos. Lo curioso es que, aunque el terreno fue adquirido en 2002, la senadora se declara sin bienes inmuebles en sus declaraciones de 2024 y 2025. Tal vez esos lujos son el resultado de una “buena administración” de los recursos que, misteriosamente, se encuentran en el aire.
La legisladora sostiene que la residencia ahora pertenece a sus hijos, alegando que fue construida antes de que ocupara cualquier cargo público y que, según ella, su patrimonio se deriva de actividades empresariales familiares. Suena a justificación, pero a la luz de semejante escándalo, es difícil no pensar que el hilo de la corrupción está atado a sus circunstancias.
Así, Gutiérrez Escalante se encuentra nuevamente ante un panorama que la acecha. La llegada de la transparencia en sus acciones parece un proyecto tan lejano como los objetivos deportivos de Los Bombarderos, mientras el eco de las irregularidades resuena con fuerza en el entorno de Tecámac.

