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ADN en mano: ¿la esperanza de la familia de Roxana Guzmán o solo un último suspiro?
La periodista Roxana Guzmán sigue desaparecida en Veracruz, mientras su familia aporta muestras para su identificación y exigen justicia, en medio de recientes detenciones de implicados en su secuestro.
Familia de periodista Roxana Guzmán acude a la FGR en busca de respuestas
Los seres queridos de la periodista Roxana Guzmán Ramírez, desaparecida desde el 2 de junio en Nanchital, Veracruz, se presentaron en la Fiscalía General de la República (FGR) en Coatzacoalcos para ofrecer muestras genéticas que facilitarían su identificación, en caso de que surjan hallazgos.
Con el apoyo de La Jornada, el padre de Roxana, Fernando Guzmán, ante la desesperación que acompaña a la incertidumbre, se mostró esperanzado en volver a ver a su hija: “La esperanza muere al último, primeramente Dios, aunque esté sin ojos, sin una pierna, ojalá que mi hija aparezca”, afirmó. Un mensaje que refleja el dolor de muchos y que revela la cruda realidad de un país donde la violencia y la impunidad están a la orden del día.
Diligencias en Moloacán y la búsqueda incesante de justicia
Sin embargo, el destino de Guzmán sigue siendo un enigma para las autoridades. La Fiscalía General del Estado de Veracruz y las fuerzas federales aún no han confirmado su localización. A pesar de esta falta de información, se llevan a cabo diligencias en un rancho en el municipio de Moloacán, donde se sospecha que pueden surgir indicios relacionados con su caso. Aún así, el aire se llena de dudas y desconfianza mientras las familias de víctimas ven cómo la búsqueda parece más una cuestión burocrática que una acción decidida por parte del Estado.
Las autoridades continúan su labor, aún cuando el tiempo juega en contra de las víctimas y sus familias, pues los hallazgos deberán cotejarse con la realidad para establecer responsabilidades y dar sentido a un caso que ya ha llegado al límite del absurdo.
Detención de sospechosos: pasos hacia atrás en un mar de impunidad
Poco después, la situación parece tomar un giro en el caso cuando se informa de la detención de José del Carmen, alias “Delta N”, presuntamente relacionado con el secuestro de Guzmán. Las circunstancias lo convierten en un objetivo prioritario dentro de una célula delictiva en el sur de Veracruz. Pero, ¿es esto realmente un avance o solo un intento de calmar a la opinión pública?
En un intento por cubrir el expediente, también fueron arrestados otros supuestos cómplices, entre ellos cuatro policías municipales y una mujer identificada como Karen “N”. Es difícil no cuestionar qué tan eficaz es una fuerza pública que parece tener a los criminales entre sus propias filas. La duda se asienta entre los ciudadanos: ¿quién hace justicia en un país donde tantos son cómplices?
Familiares demandan acción real y efectiva
La familia de Roxana plantea sus exigencias: que se continúen los esfuerzos por localizarla y por esclarecer su desaparición. Mientras todo esto ocurre, sus allegados permanecen firmes en su petitorio, demandando que no solo aparezca su ser querido, sino que las autoridades dejen de lado el teatro y actúen ante la impunidad que parece haber tomado las riendas del caso. ¿Es mucho pedir que la justicia se aplique en un sistema que a menudo se siente más como una burla que como una protección?

