Congreso
Senado: ¿52 mdp al mes en sueldos honorarios o despilfarro disfrazado de eficiencia?
El Senado gasta más de 52 millones al mes en más de mil trabajadores contratados por honorarios, mientras los salarios de alto nivel se disparan entre exfuncionarios y candidatos.
El Senado: Un derroche entre contrataciones y sueldos sin control
Actualmente, el Senado cuenta con mil 355 trabajadores contratados por honorarios, lo que implica un asombroso gasto mensual de 52 millones 313 mil 377 pesos. Una cifra que deja mucho que desear en tiempos donde la austeridad es el discurso obligado.
Leticia Robles de la Rosa, periodista de Excélsior, revela que estos empleados se dedican a labores que van desde la asesoría legislativa hasta el apoyo administrativo. Sin embargo, no se puede evitar la sensación de que esta estructura casi piramidal se alimenta más de la burocracia que del verdadero servicio público.
Un crecimiento escandaloso en la plantilla
La situación se complica aún más si consideramos que esta plantilla de trabajadores por honorarios ha crecido en 128 personas desde agosto de 2025, cuando se reportaban solo mil 227 de estos empleados. En un contexto donde muchas familias luchan para llegar a fin de mes, el aumento desmedido en la nómina del Senado revela una falta de compromiso con la eficiencia y la reducción del gasto público.
Y como si eso no fuera suficiente, el número de trabajadores que reciben salarios de al menos 100 mil pesos mensuales brutos prácticamente se duplicó, pasando de 24 a 47 en el mismo período. Este hecho deja entrever una cultura de privilegio que se reproduce en los pasillos del poder, mientras el ciudadano promedio lidia con salarios magros y aumentos que nunca llegan.
Los privilegiados en el Senado
Si uno se pregunta quiénes se benefician de estas remuneraciones astronómicas, el nombre de Johana Fernanda Rubio González destaca como la campeona de los sueldos inflados, con un ingreso bruto de 133 mil 455 pesos por sus “asesorías” en materia de fiscalización. En un país donde millones viven en la pobreza, tres horas de “asesoría” pueden valer más que el sueldo mensual de un trabajador común.
La nómina pública del Senado revela que su percepción neta también ha aumentado: de 98 mil pesos mensuales en 2025 a 99 mil 142 en la última revisión. Sin duda, hay quienes saben cómo encontrar la forma de aprovecharse del sistema.
Ingrés oculto y conexiones políticas
Otro dato que resalta es el incremento del personal que recibe salarios de 130 mil pesos mensuales brutos. De tener cuatro personas en este rango salarial en agosto de 2025, hoy son 22 los afortunados que gozan de este “beneficio”. Esto se traduce en un ingreso neto de 96 mil 792 pesos al mes, una cifra que excluye a gran parte de los mexicanos que apenas logran sobrevivir con sueldos mínimos. Esta élite incluye a exjueces, exdiputados y funcionarios que parecen haberse convertido en parte de un exclusivo club donde la compasión y la ética son conceptos lejanos.
Entre ellos está Omar Alejandro Brito Tovar, quien obtiene un jugoso pago de 120 mil 90 pesos mensuales brutos, equivalentes a 90 mil 53 pesos netos. Este ex candidato a un cargo de elección popular en Tabasco no oculta su cercanía con el senador Adán Augusto López Hernández, sugiriendo que las redes de complicidad se extienden más allá del salario: el juego político siempre tiene su precio.
Hay 26 contratos más que devengan 106 mil 613 pesos mensuales brutos, lo que equivale a 80 mil 819 pesos netos, concentrándose en funciones administrativas dentro de la Cámara Alta. En conclusión, el Senado es un ejemplo claro de cómo la burocracia se alimenta de sí misma, en una danza de salarios y privilegios que desafía la lógica y la justicia social.

