Congreso
Enrique Inzunza: el regreso del senador que nadie pidió en sesión virtual.
El senador Enrique Inzunza, acusado de narcotráfico por Estados Unidos, resurge en el Senado tras dos meses alejado, desafiando dudas sobre su integridad y su papel en el crimen organizado.
Enrique Inzunza vuelve al Senado entre acusaciones de narcotráfico
El senador de Morena por Sinaloa, Enrique Inzunza, ha hecho su reaparición en la Comisión de Justicia del Senado de la República tras casi dos meses de silencio, tiempo en el cual fue señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico. Su aparición, en un contexto que resulta más que incómodo, plantea una serie de interrogantes sobre la fragilidad de las instituciones cuando el poder se entrelaza con el crimen organizado.
Aunque Inzunza participó de manera remota en la sesión, esta no fue la primera vez que se ausentó de sus labores legislativas desde que se hicieron públicas estas graves acusaciones. El 28 de mayo, previo a votaciones cruciales para reformas judiciales, solicitó licencia, lo que despertó suspicacias en un ambiente político donde la transparencia brilla por su ausencia.
¿Qué dicen las acusaciones de EUA contra Inzunza?
El 29 de abril, Estados Unidos formalizó cargos contra el senador morenista y exsecretario general de Gobierno de Sinaloa, acusándolo de delitos vinculados al crimen organizado y narcotráfico. Según la Fiscalía de Nueva York, Inzunza se enfrenta a acusaciones de conspiración para importar grandes cantidades de narcóticos a su vecino del norte, en complicidad con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción conocida como “Los Chapitos”.
Además, la acusación lo involucra en un esquema de posesión y conspiración para poseer armamento pesado, incluyendo ametralladoras y dispositivos destructivos que se habrían utilizado para resguardar y facilitar operaciones de tráfico de drogas. Un verdadero colofón para un funcionario que ahora se encuentra en la mira no solo de los ciudadanos, sino de las agencias de seguridad internacionales.
Las autoridades estadounidenses también han señalado que Inzunza formaba parte de una red de corrupción institucional que operaba con total impunidad, usando sus recursos gubernamentales para proteger al cártel. Un componente de la política que, lamentablemente, muchos hemos llegado a considerar como cotidiano.
El legislador ha rechazado en múltiples ocasiones las acusaciones, abogando por su inocencia y prometiendo enfrentarlas. Su defensa parece más un acto de fe que un respaldo tangible, dado el peso de los cargos que enfrenta. En el escenario actual, la duda queda en la sociedad: ¿realmente habrá justicia o solo un paripé más en la política mexicana?

