Congreso
Camarógrafo de Noroña: El nuevo «experto» financiero y jurídico del Senado.
Emiliano González, el camarógrafo de Noroña, ahora cobra un millón 240 mil pesos por contratos en el Senado, despertando sospechas sobre su sorprendente ascenso y su repentina diversificación de funciones.
Emiliano González recibe contratos millonarios del Senado
Emiliano González González, camarógrafo del polémico Gerardo Fernández Noroña, ha ganado notoriedad pública tras ser agredido por el presidente del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, en una trifulca que acaparó titulares. Sin embargo, sus méritos parecen ir más allá de los conflictos de pasillo: el Senado de la República le ha otorgado múltiples contratos que suman un millón 240 mil pesos en tan solo 13 meses, según una exhaustiva investigación realizada por Emeequis.
Detalles sobre los contratos y su costo
La asignación de estos contratos, que incluye cuatro diferentes convenios firmados bajo el mismo RFC institucional (CSE-750917-BG3), desglosa los pagos que recibiría González, justo antes de que se le realicen las retenciones fiscales correspondientes:
- Contrato 23872-NU-L-2511: Vigente del 1 de mayo al 30 de junio de 2025, por un total de 220 mil pesos, distribuido en cuatro pagos de 55 mil pesos.
- Contrato 23872-CO-L-25RATIF: Vigente del 1 de julio al 31 de agosto de 2025, también por 220 mil pesos, en cuatro pagos de 55 mil pesos cada uno.
- Contrato 23872-RE-A-2519: Vigente del 1 de septiembre al 31 de diciembre de 2025, por 320 mil pesos, divididos en ocho pagos de 40 mil pesos.
- Contrato 23872-CO-A-26RATIF: Vigente del 1 de enero al 30 de junio de 2026, el cual aún está activo y tiene un monto total de 480 mil pesos, fraccionados en 12 mensualidades de 40 mil pesos.
Estos contratos fueron autorizados por la Dirección General de Recursos Humanos del Senado, liderada por Elvia Lucía Aguillón Moreno, quien, por cierto, dejó su cargo tras las directrices del coordinador morenista Ignacio Mier. Un simple cambio de personal, pero con implicaciones que levantarán cejas.
De la cámara a los altos vuelos: un cambio inesperado
Lo realmente desconcertante de la historia de González es la evolución radical en su perfil laboral. Inicialmente, su trabajo se limitaba a tareas de recopilación y análisis vinculadas a la agenda legislativa. Sin embargo, a partir de septiembre de 2025, se le categoriza como un «especialista multidisciplinario», ¡vaya transformación!
Este nuevo cargo lo lleva a prestar servicios de asesoría en áreas tan diversas como contabilidad, finanzas, asuntos jurídicos, telecomunicaciones, seguridad y logística. Un abismo de diferencia con sus funciones originales de grabar con una cámara, que fue lo que lo trajo al ojo público en primer lugar. Y, como si fuera poco, el nuevo bloque de contratos incluye cláusulas que obligan a González a presentar informes detallados de sus actividades, lo que, en un sistema de opacidad como el actual, suena a una mera formalidad.
Más que un camarógrafo: el «todólogo» de Noroña
A los ingresos por concepto de honorarios se le suman beneficios en forma de viáticos. Informes de medios de comunicación como El Financiero e Imagen Televisión indican que González formó parte de la comitiva que viajó a Roma junto a Fernández Noroña para una conferencia sobre diálogo interreligioso, donde se le asignaron 103 mil pesos para sus gastos. Curiosamente, tras facturar los costos, devolvió menos de 5 mil pesos. ¿Un economista de alto perfil recibiendo miles de pesos para sus asesorías y devolviendo migajas en un viaje internacional? Una ironía digna de aplaudir.
Un golpe mediático y un pleito con ‘Alito’ Moreno
La controversia que ha rodeado a González se remonta al 27 de agosto de 2025, cuando durante la riña que enfrentó a Noroña y a ‘Alito’ Moreno, resultó herido en el brazo y el cuello mientras intentaba grabar con su cámara de 360 grados. Se intentó en un primer momento retratarlo como un trabajador del Congreso, pero rápidamente se aclaró que era solo un colaborador del senador. Un simple peón, pero con una paga vitalicia que muchos en el banquillo soñarían con tener.
La vida política y mediática de Emiliano González es un ejemplo claro de cómo la lealtad y los buenos contactos pueden transformar a un camarógrafo en el «todólogo» de un senador, aliñada con contratos dorados que rayan en lo ridículo. La conjunción de intereses y la danza de contratos son un recordatorio de que en la política, el espectáculo muchas veces supera la esencia misma del servicio público.

