Congreso
Enrique Inzunza se da un break, su suplente atiende el Senado por él hoy.
Enrique Inzunza, senador de Morena, se ausenta temporalmente tras acusaciones de Estados Unidos por vínculos con ‘Los Chapitos’, dejando a su suplente a cargo mientras defiende su compromiso con la 4T.
Licencia del Senador Inzunza en medio de acusaciones
El senador de Morena, Enrique Inzunza, ha decidido solicitar una licencia que lo aparta de su cargo, justo cuando se enciende la controversia tras ser señalado por el Gobierno de Estados Unidos a finales de abril por supuestos vínculos con ‘Los Chapitos’. La decisión no ha pasado desapercibida y resulta sintomática de cómo el poder político se entrelaza con el submundo criminal.
Suplente al rescate
Desde sus redes sociales, Inzunza aseguró que se encuentra en la Ciudad de México y que su suplente, Omar López Campos, será quien asista a las reuniones en el Senado. “Me encuentro en la CDMX, en el Senado de la República, a cuya sede he acudido desde el día de ayer. (…) En vista de la embestida mediática que han desplegado ciertos personajes y medios de la derecha, he decidido que sea mi suplente quien participe en las sesiones de hoy y mañana”, expresó, enfatizando que su pausa es una respuesta a los ataques políticos en su contra.
Compromiso pese a la licencia
A pesar de su separación temporal del pleno del Senado, el legislador prometió no desentenderse de las actividades legislativas. Aseguró que seguirá asesorando a sus colegas de Morena en las comisiones pertinentes. Al cierre de su mensaje, Inzunza reafirmó su lealtad al proyecto de la Cuarta Transformación, proclamando que nada detendrá la consolidación del Estado constitucional de bienestar en México. “¡Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada!”, agitó desde su rincón.
Un mes en el silencio
Su solicitud de licencia se produce luego de un casi un mes alejado de la vida pública y, sobre todo, de los focos del Senado. Inzunza había estado prácticamente ausente desde el 29 de abril, cuando su única aparición fue para firmar asistencia y escapar rápidamente del recinto. Curiosamente, ese mismo día, se hicieron públicas las acusaciones formales de Estados Unidos en su contra, que lo relacionan con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros ocho funcionarios estatales por supuestos vínculos con la facción del Cártel de Sinaloa.
Consideraciones finales
El 26 de mayo, el senador fue visto nuevamente en las instalaciones de la Fiscalía General de la República, acudiendo sin un abogado para atender un citatorio relacionado con las mencionadas investigaciones. La estrategia parece clara: alejarse del ojo público, desconectar de las acusaciones mediáticas y esperar a que el polvo se asiente, mientras su suplente toma el timón, aunque sea temporalmente. Esta situación pone de manifiesto una vez más cómo la política y la delincuencia organizada pueden confundirse en un sistema que, a veces, parece proteger más a quienes juegan con fuego.

